domingo, 30 de agosto de 2015

Casi otro año después...

Curiosamente, y luego de un año y pocos días desde mi mas reciente acercamiento a este medio, regreso de nuevo a sentarme frente al teclado e intentar dejar algo de mi por esta vía, ha sido un período muy duro estos poco mas de 365 días, pero no por duros significa que hayan sido del todo malos, alguna vez escuché decir que: "A veces se gana y a veces se aprende"... Definitivamente he aprendido, sobre todo respecto a mi mismo, mis capacidades y mis límites, he aprendido que nada en esta vida es lo que a primera vista creíamos ver.

Me siento en un punto en la vida en el que no se en donde me encuentro ni mucho menos a donde voy, estoy perdido, en algún momento perdí mi rumbo, pero tampoco es tan malo como pareciera, simplemente estoy en un viaje introspectivo, ya que a mi edad probablemente ya he vivido la mitad del tiempo que me corresponde en esta tierra y debo detenerme a ver el sentido que debo darle al resto del tiempo que Dios tenga a su bien concederme en esta vida, y 
en este momento debo parar en esta encrucijada a ver de donde vengo y cual camino voy a seguir, porque a lo largo de mis años en este mundo, he realizado un viaje que me ha llevado desde mi catolicismo natal, por decirlo de algún modo, porque no nacemos con ninguna religión pero generalmente la familia nos inicia en la que profesa, en fin, partiendo desde la fe católica bajo la cual fui bautizado, y a raíz de experiencias para las cuales no encontré respuesta en ella, comencé sin saberlo ni planearlo a transitar un camino propio, sin norte, sur, rumbo o sentido simplemente siguiendo mis instintos, mi olfato, leyendo y escuchando, en fin aprendiendo… 

Es así como me acerqué a otras creencias, otras formas de ver y abordar tanto la vida y la muerte, como todo lo que ocurre entre esos dos momentos, he aprendido algo de todos aquellos que sabiéndolo o no me han brindado su sabiduría y experiencia, en ese mismo camino aprendí que “Las Etiquetas” no son buenas, pero sirven de referencias para poder estar en sintonía al comunicarnos y esto lo digo, porque en este transitar me he acercado a varias “religiones”, “filosofías” y “formas de pensar”, aprendiendo de cada una “Algo” y aprendiendo de todas que nada es absolutamente cierto o perfecto, pero tampoco falso e imperfecto, llegando al punto de convencerme de que la armonía, la paz y el balance son lo más importante para ser feliz, del budismo, por ejemplo, aprendí que el pasado ya se fue y que no tenemos ninguna certeza de futuro, que el único día que tenemos es hoy, y que el sufrimiento se deviene de la nostalgia de un futuro que no va a volver y de la angustia por un futuro que no sabemos si va a llegar, ni cómo va a ser, de los espiritistas brasileros aprendí que hay otra forma de ver la vida luego de esta existencia terrenal y que si vamos a ver a los que nos precedieron una vez que estemos preparados para ello, por eso espero poder ver de nuevo a aquellos que partieron antes...

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